Brote de hantavirus en el MV Hondius: El buque se dirige a Canarias tras evacuaciones de emergencia
El crucero de expedición MV Hondius, de bandera neerlandesa, se encuentra navegando actualmente hacia las Islas Canarias en medio de una crisis sanitaria internacional tras detectarse un brote de hantavirus a bordo.
El buque, que transporta a 147 personas de 23 nacionalidades, partió de Ushuaia, Argentina, el pasado 1 de abril con destino a Cabo Verde. Hasta la fecha, el brote ha dejado un saldo de tres fallecidos, cinco casos confirmados por laboratorio y tres casos sospechosos, generando una alerta global debido a la posible transmisión entre humanos de la cepa detectada.
La investigación epidemiológica apunta a que el brote se originó en una pareja de turistas neerlandeses que habría contraído el virus Andes mientras realizaba actividades de avistamiento de aves en Argentina antes de embarcar.
El virus Andes es una variante de hantavirus endémica de Sudamérica y la única conocida con capacidad de transmisión interhumana, aunque de forma extremadamente rara y mediante contacto estrecho. El primer fallecimiento ocurrió el 11 de abril a bordo, seguido por la muerte de su esposa tras ser evacuada a Sudáfrica y un tercer deceso de un ciudadano alemán el pasado 2 de mayo.
Evacuaciones médicas y tensiones diplomáticas en torno al atraque
El miércoles 6 de mayo, se llevó a cabo una operación de evacuación médica de emergencia en Praia, Cabo Verde. Tres personas, entre ellas el médico de a bordo (de nacionalidad británica) y otros dos miembros de la tripulación con síntomas respiratorios graves, fueron trasladadas en aviones medicalizados hacia los Países Bajos y Alemania.
Tras estas maniobras, el Ministerio de Sanidad de España autorizó que el buque continúe su trayecto hacia el puerto de Santa Cruz de Tenerife, argumentando razones humanitarias y el cumplimiento de la ley internacional, dado que las islas cuentan con la infraestructura necesaria para la atención de esta crisis.
No obstante, la decisión ha provocado un fuerte rechazo por parte del gobierno regional de las Islas Canarias. El presidente autonómico, Fernando Clavijo, ha manifestado públicamente su oposición a que el barco atraque en el archipiélago, alegando la falta de protocolos claros y la prioridad de garantizar la seguridad sanitaria de la población local.
A pesar de estas tensiones, el Ministerio de Sanidad insiste en que la llegada del MV Hondius no representa un riesgo para la salud pública, ya que los pasajeros permanecen aislados en sus camarotes y se aplicará un estricto protocolo de desinfección y cuarentena a su llegada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado el riesgo global de este brote como bajo, enfatizando que no se trata de una situación comparable a la pandemia de COVID-19. Se espera que el buque llegue a Tenerife en un plazo de tres días, momento en el que se procederá a una evaluación epidemiológica completa de todos los ocupantes antes de iniciar su repatriación.
Las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia activa sobre los contactos de los evacuados en Sudáfrica y Europa para prevenir cualquier posible propagación del virus fuera del entorno del crucero.




