Asonahores: Aumento de tasas aéreas amenaza la competitividad del turismo dominicano
El sector hotelero dominicano alerta que el incremento en los impuestos a los boletos aéreos podría desincentivar a los turistas internacionales y comprometer la competitividad del país frente a otros destinos caribeños
La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) ha alzado la voz de alarma ante los recientes incrementos en las tasas de transporte aéreo.
Durante su participación en el Americas Investment Forum 2026, el vicepresidente ejecutivo de la entidad, Aguie Lendor, subrayó que las tarifas aéreas hacia y desde el país ya muestran niveles de competitividad reducidos en comparación con otros mercados de Latinoamérica y el Caribe, advirtiendo que cualquier carga adicional podría alterar las decisiones de los viajeros.
Un impacto acumulativo en la demanda
Aunque los ajustes en las tarifas pueden parecer moderados de manera aislada, el sector teme que su impacto acumulativo sea determinante para el turista. El turismo representa entre el 16% y el 18% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y es el principal motor de empleo, sustentando más de 800,000 puestos de trabajo directos e indirectos. Ante este escenario, Asonahores ha instado al Gobierno a realizar una revisión profunda de la estructura impositiva que grava los pasajes aéreos.
El descontento no es sólo empresarial; el sentir de los viajeros también refleja esta preocupación. En plataformas de opinión pública, muchos visitantes señalan que, aunque la República Dominicana es un destino preferido, los altos costos de los impuestos aeroportuarios los llevan a considerar alternativas en la región donde los precios resultan más accesibles.
"Una vez que el turista está en la isla, el gasto está asegurado, pero primero hay que lograr que el costo del viaje no los disuada de venir", señalan algunos usuarios.
El contexto del Plan Anti-Crisis
El debate ha cobrado fuerza tras la propuesta gubernamental de aplicar un cargo adicional de 10 dólares a los pasajes aéreos, una medida integrada en el llamado Plan Anti-Crisis para mitigar el impacto del encarecimiento de los combustibles a nivel internacional.
Sin embargo, diversos actores de la aviación, incluida la Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA), han advertido que el país ya presenta una carga impositiva elevada, con impuestos que pueden llegar a representar hasta el 40% del precio final del boleto en ciertas rutas.
Los especialistas señalan que esta nueva tasa sería otro eslabón en una cadena de costos que, según datos del Índice de Competitividad del Transporte Aéreo, coloca a la República Dominicana entre los países con mayores gastos operativos del sector en la región. La petición de Asonahores busca que la discusión legislativa no se centre exclusivamente en la recaudación fiscal, sino que contemple una visión estratégica de desarrollo para la aviación civil y la sostenibilidad del turismo.
Mientras el país busca consolidar los beneficios del acuerdo de "Cielos Abiertos" firmado a finales de 2024, la industria insiste en que la política fiscal debe alinearse con el objetivo de atraer más visitantes. La balanza entre las necesidades de ingresos del Estado y la vitalidad del sector turístico sigue siendo un punto crítico.
La patronal hotelera insiste en que, para preservar el atractivo de la República Dominicana, es imprescindible una revisión integral que garantice que el país siga siendo un destino accesible y competitivo en el convulso mercado turístico global de 2026.




