Incremento de los costes del combustible y la contención de la oferta disparan las tarifas aéreas en EE.UU.
El sector de la aviación comercial en Estados Unidos afronta un escenario de precios elevados que previsiblemente se mantendrá durante la temporada de vacaciones de fin de año.
Según los analistas del sector, la combinación de costes de combustible al alza, recortes selectivos en la capacidad de las aerolíneas y una demanda sostenida ha impulsado una racha inflacionaria en los billetes, acumulando diez subidas de tarifas aplicadas por las principales compañías desde mediados del mes de marzo.
Los datos del Índice de Precios al Consumo reflejan que los billetes de avión registraron un incremento interanual del 23 % en agosto, una tendencia que consultores de distribución aérea como Ben Vinod estiman que podría prolongarse con nuevos encarecimientos de hasta el 10 % de cara al cierre del ejercicio.
Detrás de este repunte se encuentra el encarecimiento global del petróleo y del combustible de aviación —cuyo precio medio superó los 4,50 dólares por galón en septiembre—, un incremento derivado de las tensiones geopolíticas que las aerolíneas intentan trasladar de manera íntegra al consumidor final.
Estrategias de capacidad y recomendaciones para los viajeros
Para proteger sus márgenes financieros ante la escalada de costes operativos, aerolíneas como American, United y Southwest han optado por reducir sus planes de capacidad para el tercer y cuarto trimestre del año en curso, disminuyendo frecuencias en rutas poco rentables y generando una mayor escasez de asientos que estimula artificialmente el alza tarifaria.
Esta contracción de la oferta se ve secundada además por la reciente salida de operadores del sector de bajo coste, lo que otorga mayor poder de fijación de precios a las grandes aerolíneas tradicionales.
Ante este panorama inflacionario, los expertos en planificación de viajes recomiendan no demorar la compra de billetes para los periodos vacacionales y aprovechar programas de fidelización mediante puntos, cuya valoración no ha crecido al mismo ritmo que la tarifa media en metálico.
No obstante, voces de la industria señalan que la estacionalidad habitual del mercado y la existencia de rutas altamente competitivas aún podrían ofrecer oportunidades puntuales de ahorro para los pasajeros más flexibles.




