Palma de Mallorca limita la llegada de cruceros y la cantidad de pasajeros
La ciudad de Palma de Mallorca implantará un cupo máximo de tres cruceros diarios durante la temporada alta estival a partir de junio de dos mil veintisiete.
Esta restricción forma parte de un acuerdo estratégico alcanzado entre el Gobierno balear, el Ayuntamiento de Palma y la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), con el firme propósito de mitigar los efectos de la saturación turística en uno de los enclaves mediterráneos más visitados.
Como complemento a esta medida restrictiva, el número máximo de pasajeros diarios descenderá de ocho mil quinientos a siete mil quinientos, lo que se traducirá en una reducción estimada de treinta mil viajeros mensuales.
El pacto estipula que de las tres embarcaciones permitidas cada día, únicamente una de ellas podrá superar los cinco mil pasajeros a bordo, garantizando así un flujo de visitantes más sostenible que se mantendrá en vigor, como mínimo, hasta septiembre de dos mil veintisiete.
Con esta normativa, Palma de Mallorca se suma a la lista de destinos portuarios internacionales que deciden regular la actividad crucerística para proteger su entorno urbano.
Esta política de contención ya cuenta con precedentes cercanos en el archipiélago, como la vecina isla de Ibiza, que desde dos mil veinticuatro restringió las escalas de cruceros a un máximo de dos embarcaciones diarias, marcando el camino hacia un modelo de gestión turística más equilibrado en el archipiélago.




