Centro Nacional de Huracanes suspende seguimiento de sistemas en el Atlántico ante la falta de desarrollo
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) ha finalizado la vigilancia sobre los sistemas activos en el Atlántico, confirmando que las condiciones ambientales actuales eliminan cualquier posibilidad de formación de nuevas depresiones o tormentas tropicales a corto plazo
La cuenca atlántica ha recuperado una calma relativa este fin de semana. Según el boletín emitido este sábado por el Centro Nacional de Huracanes (NHC), todas las perturbaciones que permanecían bajo observación han visto reducida su probabilidad de desarrollo a un 0%.
El sistema anteriormente etiquetado como Invest 94, ubicado a mitad de camino entre las islas de Cabo Verde y las Antillas Menores, presenta actualmente una actividad de chubascos y tormentas eléctricas desorganizada que, según los meteorólogos, se desplaza hacia un entorno con condiciones ambientales desfavorables para su evolución.
La interrupción en la actividad ciclónica ocurre tras una semana de movimientos erráticos, marcada por la breve existencia de la tormenta tropical Cristóbal, que se disipó en menos de 24 horas. Hasta la fecha, la temporada de huracanes de 2026 —que abarca desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre— mantiene un ritmo considerablemente lento, habiendo registrado únicamente tres sistemas con nombre: las tormentas tropicales Arthur, Bertha y Cristóbal. Los próximos nombres asignados en la lista oficial serán Dolly y Edouard.
Las proyecciones actualizadas por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) a principios de este mes sitúan las expectativas de actividad en un rango inferior a la media histórica, estimando entre siete y trece tormentas con nombre para el resto del ciclo.
De este total, se prevé que entre dos y seis alcancen la categoría de huracán, con una probabilidad muy baja o nula de que se desarrollen fenómenos de gran intensidad (Categoría 3 o superior).




