La IA agéntica se consolida como la prioridad tecnológica del turismo en 2026
El año 2026 se perfila como el periodo definitivo de la IA agéntica, definida como una evolución de la IA generativa capaz de ejecutar tareas en el mundo real en lugar de limitarse a producir contenido. Según el último informe de Phocuswright, el 61 % de las marcas de viajes ya están probando o escalando esta tecnología, con un 6 % que ya la aplica de forma activa a nivel corporativo para mejorar la productividad y reducir costes operativos.
Este avance ha sido impulsado por el desarrollo del Protocolo de Contexto de Modelo (MCP), un estándar abierto que permite conectar aplicaciones de inteligencia artificial con sistemas externos de manera universal. Más de la mitad de las empresas encuestadas ya exploran la implementación de estos estándares de interoperabilidad, facilitando que la tecnología de automatización se integre profundamente en los flujos de trabajo de la industria.
Paralelamente, el concepto de comercio agéntico está ganando terreno entre los consumidores. Esto implica que agentes de IA pueden buscar, comparar y, potencialmente, realizar compras en línea en nombre del cliente. Gigantes tecnológicos como Google, OpenAI, Stripe y Visa ya han lanzado ofertas comerciales que permiten a los viajeros delegar procesos de reserva complejos a estos asistentes inteligentes.
El sector ha pasado de una fase de expectativas a una de ejecución, donde la inversión en tecnología se centra en soluciones que aporten una ventaja competitiva real. La adopción de estas herramientas está transformando el desarrollo de productos turísticos, permitiendo que las empresas se enfoquen en la personalización extrema y en la eliminación de fricciones durante todo el viaje del usuario.
En términos de empleo, la transición hacia la IA agéntica está redefiniendo las necesidades de talento en el sector. Se prioriza ahora la formación en habilidades digitales y la supervisión de sistemas autónomos, lo que obliga a las marcas a reestructurar sus equipos para convivir con agentes que operan en tiempo real. Este cambio no solo busca la eficiencia, sino también la creación de modelos de negocio más resilientes.
Finalmente, el informe subraya que la IA generativa ha dejado de ser una novedad para convertirse en el núcleo de la inversión tecnológica. En 2026, las marcas que no logren escalar estas capacidades agénticas podrían quedar rezagadas en un mercado que exige rapidez, precisión y una capacidad de respuesta automatizada ante las demandas de los viajeros globales.




