Querétaro: una invitación a caminar y respirar la historia de México
Cuando no queda remedio, leer la historia es la única manera de descubrirla. Pero, saber que se puede tener delante e incluso recorrerse y sentirse en primera persona, obliga la visita. Uno de los mejores ejemplos es el estado de Santiago de Querétaro en México. No en vano fue elegida como uno de los 52 destinos del mundo que vale la pena visitar en 2026 según The New York Times.
No es poesía, sino factos. Santiago de Querétaro fue cuna de la conspiración que dio origen a la lucha de Independencia de México y desde ella partieron los misioneros franciscanos que construyeron las Misiones de la Sierra Gorda, hoy Patrimonio Mundial de la UNESCO, ejemplo del arte barroco mestizo. Por eso se hace imprescindible caminar por calles como Hidalgo, Morelos, visitar sus entornos naturales, por demás, patrimoniales.
Pero, empecemos por su historia que comenzó mucho antes de 1810. Fundada en 1531 por el español Fernando de Tapia y el cacique otomí Fernando Conín, la ciudad de Santiago de Querétaro nació como un espacio multicultural donde convivieron barrios indígenas y españoles. Hoy tal mosaico queda expresado en su traza urbana, una mezcla de calles orgánicas y retículas más regulares, que distingue a su Centro Histórico.
Los lugares con más encanto de Querétaro
El punto de partida lo marca su capital, Santiago y en especial su Centro Histórico de Santiago de Querétaro, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Su paisaje urbano lo construyen casonas virreinales, conventos y templos barrocos,con joyas arquitectónicas como Santa Rosa de Viterbo, Santa Clara y el antiguo Convento de San Agustín, hoy Museo de Arte.
Una mención aparte merece la Catedral de Querétaro, ubicada en el antiguo Oratorio de San Felipe Neri. Se trata de un edificio que data de finales del siglo XVIII, cuya estética evoca lo barroco y neoclásico, visibles en su fachada de cantera rosa y tezontle rojo. No obstante, no fue hasta 1922 que se nombró catedral.
Otro símbolo de la ciudad, cuya visita es difícil de esquivar porque atraviesa todo el paisaje urbano, es el Acueducto de Querétaro, una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes del periodo virreinal en México que abastecía de agua potable a la ciudad, en especial a los conventos y fuentes públicas.
Más allá de la capital, Querétaro ofrece una riqueza natural y cultural excepcional. Así, encontramos las Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda, también Patrimonio de la Humanidad. Allí se realiza el Camino Iniciático de Santiago, una ruta de carácter espiritual, cultural y natural que incluye pueblos como Jalpan de Serra, Landa de Matamoros y Arroyo Seco. A lo largo de este peregrinaje se conectan paisajes montañosos, comunidades rurales y antiguos templos franciscanos, integrando naturaleza, historia y reflexión personal.
A estos atractivos se suma la zona arqueológica de El Cerrito en Corregidora. La también llamada Pirámide de El Pueblito, es uno de los sitios prehispánicos más importantes del estado de Querétaro. Ubicado en el municipio de Corregidora, deviene un recordatorio de la convivencia cultural precolombina, con huellas del pasado teotihuacano, toltecas otomí y chichimeca, tanto en estructura como en el culto de deidades agrícolas y astrales.




